jueves, 17 de mayo de 2018

La ingesta masiva de plástico a través de las tablas de cortar, y su relación con el cáncer







Aunque la etiología del cáncer sigue siendo en parte desconocida y posiblemente multifactorial, si sabemos que existen algunos factores etiológicos cancerígenos demostrados, y uno de ellos es la ingestión de derivados plásticos, que es el material constitutivo de las "tablas de cortar"  de establecimientos comerciales de alimentación .

Y es que hoy en día, es norma común y obligada en establecimientos públicos de carnicerías, pescaderías, etc. : el uso de tablas de plástico (de polietileno, propileno, etc.,) para el corte y manipulación de alimentos, especialmente carnes y pescados.

 Si antaño eran de madera, hoy lo son de plástico, lo que hace que cada porción de carne o pescado comprado, conlleve también su correspondiente ración de virutas de plástico para ser consumidas posteriormente -a modo de aderezo- a altas temperaturas en forma de fritos, asados. etc.
  (Aunque para camuflarlo visualmente se suelen utilizar tablas plásticas de color rojo para carnes o blancas para pescados)

¿Cómo puede influir este consumo masivo de derivados plásticos en la salud y que relación puede tener con la actual pandemia de cáncer en general y de colon en particular?  
Que sepamos no hay estudios concretos y epidemiológicos que lo especifiquen pero parece razonable pensar que tal relación ha de existir, y en el caso del consumo de carnes rojas, este factor tal vez sea aún más determinante.

 Y es que las virutas de plástico que acompañan a la carne o pescado pueden llegar a ser proporcionalmente muy numerosas, sobre todo cuando hay cortes múltiples o con golpes, como el caso de carnes con hueso: chuletas, pollo o carne picada, etc...


 





Y estas virutas plásticas resultan especialmente nocivas al someterse a altas temperaturas, (por fritos, asados, etc.) con formación y liberación de derivados altamente tóxicos y con gran potencial cancerígeno como hidrocarburos, dioxinas, ftalatos (DINP y DIDP), bisfenol A (BPA), antimonio, etc.


Para constatar esta realidad, basta observar en los establecimientos publicos el desgaste de las tablas de cortar, y podremos ver todo el material plástico que ha sido “devorado” tras los sucesivos cortes deformandose hasta perder varios kilos de su masa, lo que permite deducir el plástico ingerido para el consumo humano.




Tal vez no sea casualidad que en los países donde todavía se sigue manteniendo el uso comercial de las tablas de madera, como en Latinoamérica, tengan proporcionalmente menor incidencia de cáncer de colon, a pesar de consumos a menudo más elevados de carnes manipuladas ( sobre todo pollo), posiblemente este factor sea determinante.

Lo cierto es que no resulta comprensible la normativa instaurada en su día, que sustituyó  el uso de las tablas de cortar de madera  -material de toda la vida-, inocuo y de fácil limpieza con soluciones jabonosas;  Se supone porque tenía mayor porosidad, y predisposición a contaminación bacteriana, pero esto no es así, además de que hay maderas más compactas
La realidad es que las tablas plásticas de cortar, son mucho menos resistentes a  los golpes y cortes multiples de cuchillo, lo que afecta a su estructura. Pues al ser elástico y deformable, lo hace en la practica un material mucho más poroso, desgastable  y  cavitable, por tanto más predispuesto a la contaminación por bacterias , especialmente anaerobios: clostridium botulínico, etc, y en general menos higiénico pues es más difícil su lavado con soluciones jabonosas.

 Y sobre todo, porque parece probado que -estructural y funcionalmente- resulta nocivo para la salud. Y esencialmente altamente toxico cuando es ingerido tras ser sometido a altas temperaturas"

Confiemos en que las autoridades sanitarias reconduzcan algun dia esta situación y que  tras estudios experimentales que confirmen estas hipótesis, recobremos una realidad preventiva más natural y saludable.

viernes, 11 de mayo de 2018

Prevenir mejor que curar, pero no toda prevención asegura la salud


Como todos los refranes, suelen llevar gran verdad. y es que, podriamos aseverar que las acciones preventivas permiten, en gran medida, preservar la salud pero -debemos añadir- no asegurarla.
Los frutos  de la prevención en la salud son evidentes: hoy en día casi han desaparecido enfermedades hasta hace décadas frecuentes, como “la polio”, el tétanos, etc. Y otras como la malaria han sido erradicadas de muchos países, gracias asimismo a las vacunaciones.
Acciones preventivas son también las medidas físicas e higiénico-dietéticas que permiten preservar la salud.
Por ejemplo seguir una dieta equilibrada, evitando el exceso de grasas saturadas así como cuidar la cantidad y distribución de la ingesta calórica a lo largo del día, evitando cenas copiosas.
 Sin olvidar el ejercicio físico, fundamentalmente el caminar: “más suela y menos cazuela” nos decía el Dr. Marañon.

Si bien como todas las normas, deben ser equilibradas y adaptadas a las circunstancias personales.
Y hablando de prevención, no podemos olvidar la importancia de los valores morales en el equilibrio y mantenimiento de la salud integral, ello pasaría por fortalecer la familia: la fragua principal donde se forjan.

Pero la prevención también tiene sus límites y desviaciones que nos recuerdan la frágil condición humana:
1- Pueden desviar a "neurosis preventivas" con hipertrofia de pruebas diagnosticas injustificadas, no inocuas y hasta teratogenas, para asegurarse un supuesto derecho a la salud inexistente, pues esta depende tambien de factores incontrolables.
2-  Existen todavía enfermedades de origen desconocido, aunque la Medicina continua su camino aproximandose cada día más a su etiologia, mientras tanto, ya son realidad muchos tratamientos curativos.

Así lo expresa el Dr. Marañón : Todo enigma tiene un sentido y hay que buscarle hasta encontrarlo.
La naturaleza no regala nada; lo da todo; mas es preciso vencer su generosidad con un esfuerzo intelectual previo. Así pues el que observa los hechos, en realidad lo que hace es dialogar con el cosmos y con Dios, exactamente igual como el que, cerrados los ojos e inmóvil, piensa.
La técnica es el instrumento para que ese diálogo entre el espíritu y la naturaleza se realice del  todo más perfecto, y para que el fruto de ese diálogo se convierta en utilidad directa, que aprovechará el ser humano”

Y es que tal vez prevenir, sea lo más parecido al acto humano y divino de sembrar, pues supone un acto de confianza en la vida, la ciencia y en Dios, por ello siempre es un brindis a la esperanza.